Clasificación de correos y solicitudes
Revisar la bandeja de entrada, entender de qué trata cada correo, asignarlo al equipo o proceso correcto y anotarlo en algún registro.
El sistema lee cada correo, lo categoriza según su contenido (solicitud, reclamación, consulta, factura…) y lo dirige automáticamente al flujo o la persona adecuada.
Reducción del tiempo dedicado a clasificar y reenviar. Menos dependencia de una persona que conozca todos los criterios de distribución.


